El trabajo de la limpieza de cristales

Aunque ya hablamos de este asunto, la limpieza de cristales merece tratarse más en profundidad porque es una de las más delicadas y más difíciles de llevar a cabo pese a su aparente simpleza. Y es que no hay nada peor que ver los brillos que a veces quedan o esas marcas de dedos que han pasado inadvertidas y que luego, en ambos casos, se ven al trasluz.

Para evitar problemas lo primero es contratar los servicios de una empresa de limpieza experta en trabajos de este tipo y cuyos profesionales dispongan de la preparación y los materiales específicos para realizar un mantenimiento preciso y a satisfacción del cliente.

Empresa de limpieza de cristales en Zaragoza

Equipo necesario para la limpieza de cristales

El profesional especializado en este trabajo de limpieza necesita unas herramientas que le ayuden a llegar a determinadas zonas que pueden ser de más difícil acceso y otros productos de limpieza que limpien grasa y alguna suciedad debida a término de obra o algo que puede ser menos habitual en otras superficies que podemos encontrarnos.

Sería necesario un tubo telescópico, un rastrillo, mojador y cuchilla que sean adaptables al tubo, un cubo para los productos (que puede contener lavavajillas, amoniaco y agua) y una escalera. También es necesario llevar un depósito de agua para realizar las mezclas a fin de que, en cada momento, la limpieza sea la mejor.Por último los trapos necesarios para secar.

Cómo realizar la limpieza de cristales de forma profesional

Podríamos establecer una ruta con pasos para una adecuada metodología en el desarrollo del trabajo:

  • La primera misión sería preparar lo que se llama avión con la goma, el alargador y tener la escalera cerca del cristal.
  • Revisar el cristal por si tuviese pegatinas, celos et. y quitarlos, mediante el agua y rascador
  • Si tras quitar las pegatinas quedan restos del pegamento, éste se debe eliminar con lavavajillas o amoníaco, vertiendo un poco en un trapo de rejilla y otro sobre el cristal frotando en círculos con fuerza y cuidado para que no quede ningún resto.
  • La limpieza del cristal se debe realizar mediante chorreo de lavavajillas sobre el mismo, pasando luego el avión con goma y, posteriormente, un trapo blanco.
  • Hay que revisar al trasluz de dentro hacia afuera y viceversa para comprobar que no existan restos de suciedad.
  • Si persistiesen restos de grasa por dedos o algo similar, se puede aplicar agua con amoníaco o alcohol de quemar y frotar con un trapo blanco.

Bueno, con todo esto tenemos una limpieza profesional de cristales, pero recordemos que sólo un trabajador que ame lo que hace será capaz de hacer un buen trabajo con los medios que tenga a su alcance en la empresa de limpieza en la que se encuentre a gusto.

Pída presupuesto para limpieza de cristales.