Limpiar una oficina sin cerrarla al público

Preparativos previos

Las empresas que contratan los servicios de limpieza para sus oficinas esperan un servicio eficaz y que no impida el desempeño correcto de su actividad.

Cómo limpiar la oficina

Muchas de las oficinas han de ser limpiadas en la misma franja horaria en la que sus empleados ejecutan su jornada laboral. Las empresas de limpieza han de tener este detalle en cuenta. El sistema de limpieza de una oficina abierta al público es diferente que limpiar unos despachos en las que ya no queda personal. Las empresas profesionales de limpieza han de organizarse para no importunar y sobre todo ser discretos en la prestación de servicio.

La empresa de limpieza tiene que cuidar de todos los detalles, antes de ir a unas oficinas abiertas al público.

  • Los productos de limpieza que han de ser de calidad, no tóxicos y a ser posible no muy perfumados. Para la limpieza de baños se ha de usar productos con base de cloro para desinfectar.
  • Las máquinas y útiles, dependiendo de las superficies a limpiar han de llevar las maquinas más adecuadas. Si el suelo está revestido de moqueta, un aspirador es la herramienta a utilizar. Ha de ser silenciosa, compacta y que no obstaculice los pasillos ni el tránsito del público. Las mopas y fregonas apropiadas al tamaño de la superficie a tratar. En superficies amplias se ha de emplear un carro de limpieza para trasladar todos los útiles, como bolsas de basura, papel higiénico, las bayetas, productos de limpieza y cubo de fregona.
  • El personal de limpieza ha de tener un perfil adecuado a ese tipo de trabajos de limpieza cara al público. Han de ser discretos, ejecutar el trabajo con rapidez y sigilo. Su aspecto personal ha de estar cuidado. Ataviados con el uniforme de la empresa para la que trabajan.

Pasos a seguir

  1. Limpieza de mobiliario. Eliminar la suciedad y el polvo de mesas, ordenadores, armarios teléfonos y sillas, para ello se utilizaran paños humedecidos con productos limpiadores. Se llevará a cabo aprovechando que las mesas están desocupadas, manteniendo el orden e intentando molestar lo menos posible. Tratando de ahorrar tiempo y esfuerzo. Asear todo lo de una zona a un tiempo para no volver a pasar por ella. Hay que evitar cualquier acción que pueda provocar desperfectos tanto en documentos como en el mobiliario. Los objetos delicados o de gran valor económico se les de hacer su mantenimiento siguiendo las instrucciones de los responsables superiores.
  2. Revisión de papeleras. Las papeleras se vacían de residuos diariamente. Se fregarán con detergente cuando se observen manchas o desprendan mal olor. Se revestirán con la bolsa adecuada a su tamaño y se volverán a colocar en su sitio de nuevo. Evitando interrupciones.
  3. Limpieza de suelos. La limpieza de suelos va a depender del tipo de pavimento al que nos enfrentemos. Se adecuará el método y los utensilios de limpieza a la superficie. No se limpia de la misma forma moquetas que un suelo duro. Una premisa general es que se haga de forma eficiente, silenciosa y empleando el menor tiempo posible sin molestar a los clientes. Avisando si pudieran estar en peligro. Un ejemplo, cuando el suelo está mojado puede haber riesgos de caídas.
  4. Limpieza de baños. Los baños de unas oficinas han de ser desinfectados a fondo y con bastante periodicidad. La cantidad de gente que los utiliza lo requiere. Se han de reponer todos los artículos fungibles, como el papel higiénico y las toallas de manos. Vaciar los contenedores higiénicos.

La empresa Limpiezas La Aurora es una  empresa de servicios de limpieza profesional que le asegura unas oficinas siempre limpias. La contratación de profesionales de limpieza es más eficaz y económica que dejarlo en manos de personas no versadas. Para información y presupuestos póngase en contacto no nosotros.