Limpiar una casa antes de mudarse

Hacer un cambio de vivienda es algo que realizamos pocas veces en la vida, y aunque es un momento importante en el que ponemos mucha ilusión, también es una de las tareas más complejas a las que hay que hacer frente. Preparar toda la documentación, hacer todo el empaquetado de enseres, realizar el traslado y, sobre todo, la limpieza del hogar.

Sin embargo, limpiar una casa antes de mudarse es una tarea imprescindible antes de cambiar de vivienda, y por eso, hay que tener en cuenta algunos aspectos para hacerlo en el menor tiempo posible y aprovechando al máximo todos los recursos.

Cómo limpiar una vivienda nueva

Aunque podamos pensar que cuando se entregan las llaves de una vivienda nueva ésta va a estar muy limpia, siempre hay que repasar toda la suciedad que se ha ido acumulando hasta el momento de realizar la mudanza. Los operarios de la construcción, los agentes inmobiliarios, las personas que la han visitado; son muchos los factores que hacen que una vivienda nueva esté sucia, y por eso, hay que seguir los siguientes consejos de limpieza.

  • Limpieza de arriba abajo. El último paso es dedicarse a la limpieza del suelo ya que la suciedad acumulada en la parte superior va a ir cayendo. Si hay polvo en paredes y techos, primero se debe empezar por ello para evitar tener que limpiar dos veces. Esta tarea será más rápida que en una vivienda que ya ha sido habitada, pero aun así conviene hacer un repaso en la limpieza del polvo.
  • Pintar paredes. Las paredes estarán blancas, así que antes de que compres o traslades tus muebles, es el momento de pintarlas. También debes valorar si quieres dejarlas como están o aplicarles alguna técnica: estucado, alisado, empapelado… No se trata de un método de limpieza como tal, pero sí ayuda a que éstas luzcan con un aspecto renovado ya que podrás eliminar posibles rascones o roces generados.
  • Limpieza del aseo. Aunque tu cuarto de baño no ha sido usado hasta el momento, el estado de limpieza de éste no suele ser impecable en la entrega de llaves. Debes tener en cuenta que tanto el día de la mudanza como una vez tengas que colocar todos tus enseres estarás muy ocupado, así que lo ideal es limpiar el aseo de tu vivienda nueva antes del traslado.

Limpieza de una casa antes y después de una mudanza

Hacer la limpieza antes de mudarse

  • Abrillantar y tratar suelos. Una vez que tengas colocados todos los muebles en tu nueva vivienda será mucho más complicado que puedas limpiar a fondo el suelo de tu hogar. Por eso, para una completa limpieza hagas además un abrillantado y tratamiento del suelo antes de hacer la mudanza definitiva. Piensa que en caso de que sea necesario meter una máquina para abrillantar, con los muebles será mucho más complicado y tendrás que protegerlos para que no se ensucien.
  • Limpieza de zonas menos accesibles. Si en la vivienda han tenido electrodomésticos, la zona en la que han estado colocados será uno de los puntos donde más deberás esforzarte ya que es donde más suciedad ha podido acumularse y donde menos acceso de limpieza han tenido los anteriores propietarios. También hay que tener en cuenta que hay que limpiar otros lugares complicados como el interior de los muebles de la cocina, marcos de las ventanas y los zócalos y molduras.
  • Calefacción y aire. Los radiadores, así como las entradas y salidas del aire acondicionado, son también zonas que hay que limpiar a conciencia antes de mudarse. Son lugares de la casa a los que no solemos prestar atención en cuanto a la limpieza, por lo que si te mudas a una vivienda de segunda mano, deberás repasar el polvo y suciedad antes de tu traslado.
  • Limpieza de campana y horno. La cocina es una de las zonas de la casa donde siempre se genera más suciedad, y además de limpiar a fondo los muebles de cocina, también hay que dedicar tiempo a la limpieza de dos rincones: el horno y la campana. Si la placa de esta última es extraíble, lo mejor es que la metas directamente al lavavajillas; después usa un desengrasante para toda la parte exterior de la campana. Con respecto al horno, usa productos específicos para que el interior de éste quede limpio como el primer día.

Limpieza después de un traslado

En una mudanza, tanto si la contratas a una empresa externa como si la realizas tú mismo, son muchas las personas que están implicadas. Por eso, antes de empezar con la limpieza, hay que saber que el suelo es el que más sufre debido a manchas y pisadas que se generan en el traslado. Además, muchas cajas o muebles se acaban arrastrando y puede entrar suciedad externa en tu nuevo piso. Antes de hacer una limpieza exhaustiva después de haber terminado el traslado, coloca primero el mobiliario en las habitaciones y desembala las cajas, de esta forma sólo habrá que hacer una limpieza más superficial. La vajilla y cubertería habrá estado embalada en papel de periódico, de burbujas o similar, así que no olvides que una vez hayas terminado la mudanza los debes lavar antes de guardar en su sitio.

Contratar un servicio de limpieza a domicilio

Sin duda una mudanza es una de las tareas más complicadas y que más dedicación necesitan, sobre todo en el tema de limpieza. Para ahorrarte tiempo y dinero lo mejor es optar por una empresa de limpieza a domicilio que te haga este servicio por horas hasta dejar tu nueva casa reluciente. Gracias a Limpiezas la Aurora, podrás dedicarte en exclusiva a guardar y desembalar tus enseres y además no tendrás que comprar todo tipo de productos de limpieza, ya que además muchos de ellos sólo tienen un uso puntual.

Por otra parte, si los suelos están castigados y quieres renovarlos completamente la mejor opción es contar con profesionales que sepan dejarlos como el primer día. De mármol, terrazo, barro, madera… Cada material exige unos cuidados y tratamientos especiales que sólo los expertos en limpieza saben cómo hacer que queden brillantes e impecables. Por eso, antes de hacer la mudanza, pide presupuesto para la limpieza del hogar con Limpiezas La Aurora; haremos que tu vivienda quede limpia desde el primer día.